20111005

Redada

Redada: Operación consistente en apresar a la vez a un conjunto de personas

Existe últimamente una marcada tendencia en la Dirección General de Tráfico a considerar a cualquier ciudadano en motocicleta un peligro potencial o, para decirlo sin tapujos, un cabrón con pintas firme candidato a fiambre, a quien hay que enjaular.

Para entrar en harina y saber de qué hablamos, baste comentar que en fechas recientes, en un tramo de menos de 20Km de la sierra que une Ávila con Madrid había el siguiente despliegue:

- 4 radares de automóvil
- 1 radar de trípode escondido entre arbustos
- Media docena de vehículos patrullando el tramo en cuestión
- 2 controles para detener, indiscriminadamente, a todos los motoristas, dejando pasar al resto de vehículos. Uno de los controles exigía la correcta documentación de los pilotos, el otro era un control de alcoholemia que, insisto, no se realizaba a ningún otro conductor.

Un agente justificó tal despliegue en la necesidad de reducir el número de motoristas en carreteras secundarias, bajando así la siniestralidad. Es decir, para que el amable contribuyente no tenga un accidente, lo mejor que se le ocurre a la DGT es que no use su vehículo. Sin motos rodando desaparecen los accidentes. Una solución cojonuda, digna de dictador.

Puestos a innovar, no descarten obligar a llevar un remolque de lastre de 500kg, prohibir la circulación de motos los fines de semana, el uso de carreteras secundarias o durante más de una hora, que así se erradicara definitivamente toda esa chusma que perjudica las estadísticas de la DGT. Y si eso no basta, castrar a todo conductor que ose exceder el límite de velocidad. Otra opción sería limitar la potencia de las motocicletas, pero provocaría un notable descenso en los tributos que recibe la DGT, y antes muertos que dejar de ingresar dinero.

Soluciones como mejorar las vías, poner guardarraíles que no asesinen a quien sufre una caída o concienciar a los conductores de los vehículos de cuatro ruedas de que son quienes provocan más de dos tercios de los accidentes de moto parece que no es una política necesaria ni urgente.

Contemplando la ruta plagada de agentes, pensé que podría ir saltando de un tricornio a otro y cruzar la sierra sin tocar el suelo ni una sola vez. Tal vez algún delincuente de los de verdad, que no siempre van en moto y toman drogas, observó la escena y dedujo que si toda la Benemérita estaba allí, él podría trabajar tranquilamente en otro lugar.

7 comentarios:

Belén dijo...

Mejor es que paseen por el arcén:)

Besicos

Pio dijo...

O os pueden obligar a forraros en poliestireno expandido cual muñeco de michelin, los accidentes ya no serían igual jejejej

Besets amb dos rodes

campoazul dijo...

Menudo despliegue, reconozco que yo también me sentiría agobiada y sensible..., pues me vendrían a la mente palabras que una señorita no diría en un dia normal.

Besitos.

malena dijo...

Pues mira cual ardillla de tricornio en tricornio, se podría cruzar la Península Ibérica.
Creo que seria mejor solución quitar la rueda trasera a las motos, para que haya que empujarlas, así no irian como locos...
Un saludo y paciencia.

Lucifer dijo...

Y así va el país...

Hyku dijo...

@Belén: O que se queden en casa...

Besos motorizados

@Pio: Yo voy forrado de papel burbuja

Besos rodados

@Campoazul: Ay, si yo dijera palabras...

Besos en mente

@Malena: Mejor quitamos las dos y así no estorbamos...

Besos a empujones

@Lucía: Seguro que va?

isobel dijo...

jo no se que me pasa que no me llegan tus actualizaciones, hablando de motos por fin se le ocurrió al que me topo todas las mañanas(en carretera secundaría) poner las luces, que es como buscar una aceituna negra en un tarro a oscuras, que me ha dado mas sustos que pelos tengo en la cabeza y es como todo, que locos hay por todos los lados, pero viva la libertad de las dos ruedas. -besitos