Atención: Si usted adora los musicales o piensa asistir a un reciente estreno, mejor no lea esta entrada, contiene datos explícitos.
Tras la oficina dejaron invitaciones para la previa de un musical. No quería pero les acompañé. Me tocó una buena butaca, de modo que no parecía empezar mal. Detrás, miembros de la compañía para ver fallos y un par de periodistas, extraña combinación. A partir de ese momento, tres horas de turrón indigesto en forma de león.
Las luces se apagan. Megafonía avisando del apagado de móviles y de no usar grabación. Pausa. Luces que se encienden, un técnico vocea resetea la mesa, el del fondo le mira con odio y vuelta a empezar. Las luces se apagan. Megafonía avisando otra vez del apagado de móviles y de no usar grabación. Segundo intento.
Focos, música, un fulano travestido que sube por unas escaleras laterales cegado por los focos y casi vuelca sobre la platea. La gente ríe ignorando si es parte del espectáculo o no. Comienzan las canciones perpetradas por un niño que desafina. Al rato alguien recuerda activar el micro de la niña y comprobamos que también desafina, eclipsando al niño porque el micro tiene los decibelios de un avión.
Sale un tío con una cabeza de león en la frente. La deja en el suelo, simbolizando su poder. La cabeza se cae. El tío se agacha y la coloca. Se vuelve a caer y el otro la vuelve a levantar, se oyen risitas del público. Coño, ponedle patillas como las gafas…
Salen los niños subidos a una gallina Caponata gigante. Nadie sabe porqué. Al rato, un grupo caribeño-tropical invade el escenario con una samba gay. El de al lado pregunta si esto no iba de África. Respondo que patrocinará el Proyecto Hombre y un toxicómano habrá podido diseñar.
Sigue el sarao. Los niños se hacen mayores al descanso. La gente respira aliviada, hay niños que lloran y otros que huyen para no volver, que ha pasado hora y pico y están sin cenar. La de atrás dice que se han saltado líneas del guión y un periodista apunta que es largo y habrá que cortar.
Segundo acto. Tres agujeros con humo en el suelo. Salen plantas.. o intentan. Una no se hincha y queda fláccida provocando risas del personal. Desaparecen y entra una comparsa de mazorcas y endibias que nadie entiende, acompañando a un jabalí y otro bicho que nunca esperarías ver en la jungla, haciendo un paripé tipo Rigodón y Tico andaluz, pero sin la gracia de aquellos. Creo que vieron una serie en la que salía un león y dijeron, hala, ya tenemos secundarios.
Con estereotipos andaluces, damos paso a otra conga, esto parece Copacabana, luego salen unos tíos vestidos como Obélix pero a dieta y unas hienas en pijama que acompañan a unas jirafas que andan como si regresaran del fisio tras la rehabilitación.
Un solo del protagonista que causa sopor antes de un apresurado conglomerado lleva al final. El de al lado se pregunta si vieron la peli los responsables de esto. El malo muere, el bueno folla y sale a escena un peluche felino que más bien parece el perrito que se pone en el coche en la bandeja de atrás.
La gente aplaude porque ya puede irse mientras los actores se despiden desde el escenario. Hay una negra que resulta que hace de mono, pero de eso y del resto del argumento que te perdiste cuando cerraste los ojos te enteras escuchando a la gente en el semáforo, mientras esperas para cruzar.
Tras la oficina dejaron invitaciones para la previa de un musical. No quería pero les acompañé. Me tocó una buena butaca, de modo que no parecía empezar mal. Detrás, miembros de la compañía para ver fallos y un par de periodistas, extraña combinación. A partir de ese momento, tres horas de turrón indigesto en forma de león.
Las luces se apagan. Megafonía avisando del apagado de móviles y de no usar grabación. Pausa. Luces que se encienden, un técnico vocea resetea la mesa, el del fondo le mira con odio y vuelta a empezar. Las luces se apagan. Megafonía avisando otra vez del apagado de móviles y de no usar grabación. Segundo intento.
Focos, música, un fulano travestido que sube por unas escaleras laterales cegado por los focos y casi vuelca sobre la platea. La gente ríe ignorando si es parte del espectáculo o no. Comienzan las canciones perpetradas por un niño que desafina. Al rato alguien recuerda activar el micro de la niña y comprobamos que también desafina, eclipsando al niño porque el micro tiene los decibelios de un avión.
Sale un tío con una cabeza de león en la frente. La deja en el suelo, simbolizando su poder. La cabeza se cae. El tío se agacha y la coloca. Se vuelve a caer y el otro la vuelve a levantar, se oyen risitas del público. Coño, ponedle patillas como las gafas…
Salen los niños subidos a una gallina Caponata gigante. Nadie sabe porqué. Al rato, un grupo caribeño-tropical invade el escenario con una samba gay. El de al lado pregunta si esto no iba de África. Respondo que patrocinará el Proyecto Hombre y un toxicómano habrá podido diseñar.
Sigue el sarao. Los niños se hacen mayores al descanso. La gente respira aliviada, hay niños que lloran y otros que huyen para no volver, que ha pasado hora y pico y están sin cenar. La de atrás dice que se han saltado líneas del guión y un periodista apunta que es largo y habrá que cortar.
Segundo acto. Tres agujeros con humo en el suelo. Salen plantas.. o intentan. Una no se hincha y queda fláccida provocando risas del personal. Desaparecen y entra una comparsa de mazorcas y endibias que nadie entiende, acompañando a un jabalí y otro bicho que nunca esperarías ver en la jungla, haciendo un paripé tipo Rigodón y Tico andaluz, pero sin la gracia de aquellos. Creo que vieron una serie en la que salía un león y dijeron, hala, ya tenemos secundarios.
Con estereotipos andaluces, damos paso a otra conga, esto parece Copacabana, luego salen unos tíos vestidos como Obélix pero a dieta y unas hienas en pijama que acompañan a unas jirafas que andan como si regresaran del fisio tras la rehabilitación.
Un solo del protagonista que causa sopor antes de un apresurado conglomerado lleva al final. El de al lado se pregunta si vieron la peli los responsables de esto. El malo muere, el bueno folla y sale a escena un peluche felino que más bien parece el perrito que se pone en el coche en la bandeja de atrás.
La gente aplaude porque ya puede irse mientras los actores se despiden desde el escenario. Hay una negra que resulta que hace de mono, pero de eso y del resto del argumento que te perdiste cuando cerraste los ojos te enteras escuchando a la gente en el semáforo, mientras esperas para cruzar.
9 comentarios:
Si es que ver un musical de la disney supone algo de riesgo...
Besicos y tranquilo, que hay musicales buenosssss
Mare! menudo showw, creo que me quedo con la peli, que seguro que en el musical no lloras cuando se muere MuFasa igual XD
Menos mal que no has ido de estreno jejej
Besotes leonados
jajajajajaja...muy bueno!!! se lo diré a una amiga loca por todo lo Disney y que quiere ir a verlo ... jajajaja
Después de leer tu entrada y la advertencia sobre seguir puedo decir que soy masoquista.
Tenía muchas ganas de ver ese musical, aunque con tu relato me han entrado más ganas.
Besos leoninos :)
¡¡Menos mal que no soy de musicales!! Porque menudo mareo..., los que saldrían ganando son los periodistas que se lo pasan genial cuando peor van las cosas...
Besitos.
No es de los mejores musicales, no, pero al menos has tenido el rato de asueto y te has reído.
Besos
Supongo que ésto es el resumen del "Rey León", ¿no? jajaja.
Están muy de moda las sambas gay, no hay musical que se precie, sin una oiga.
Un placer leerte como siempre.
Todo bien por esas tierras?? Muack
@Belén: Al menos hay que reconocerles el espectáculo en directo.
Besos con melena
@Pio: Bien mirado, podría decirse que es un espectáculo de humor.
Besos en primera fila
@Tenblog: Y sin cobrarle los 70 eurazos
Besos amistosos
@Nelly: Ya me contarás si el estreno mejoró las pruebas
Besos a estrenar
@Campoazul: Yo soy menos de musicales que Shrek, pero tomándolo con humor...
Besos entretenidos
@Mary: Palabrita que no sabía como era hasta que fui.
Risueños besos
@Malena: La samba era cojonuda, sólo les faltó ubicarla bien.
Besos sin precio
@DANYGIRL: No me quejo, la verdad.
Besos de la tierra
Publicar un comentario