20090305

Instinto


El director estaba fuera de la ciudad, como cada jueves. Y como cada jueves, lucía alguna de sus variadas minifaldas y aquellos largos calcetines de colegiala por encima de las rodillas que tantas miradas atraían. Ante su jefe mostraba un atuendo formal pero una vez a la semana se permitía un acto de pueril rebeldía.

Ocupaba el despacho del director tras la comida, cuando más tranquila estaba la oficina. A través de las cortinas veía el patio de vecinos. Las abrió un poco, como siempre.

Se reclinó en el mullido asiento de cuero y deslizó lencería de delicado encaje hasta medio muslo. Gustaba verse lasciva, provocativa, insolente. Obvió los preliminares. Separó sus muslos hasta sentir la tirantez y el leve crujido del encaje de la ropa interior en su piel. Buscó el palpitante sexo, lo recorrió de abajo hacia arriba y después separó sus labios para sentir toda su calidez. Se acarició sin ternura, casi ajena a ella misma.

Su mente viajaba a la velocidad de la luz. En su imaginación la puerta del despacho se abría y tras ella un desconocido miraba su pecaminosa actitud con una mezcla de deseo y desprecio, arrastrándola a la mesa de reuniones y usándola sin regalarle una caricia o un acto de ternura. La escena provocaba oleadas de humedad en su interior.

Recorrió en círculos el umbral de su centro del placer, humedeciendo los dedos y resbalando una y otra vez. A medida que se le aceleraba el pulso se hundía un poco más en el asiento de cuero, sintiendo su humedad empaparlo. Introdujo un dedo en su cuerpo y a continuación llevó otro para aumentar la excitación. Continuó estimulando con la otra mano su pubis, cada vez con mayor presión.

Cerró los ojos para regresar a la ensoñación. Casi podía vivir la experiencia de mirar al techo, sentir las embestidas de aquel desconocido que la tomaba sin haber preguntado, sujetándola del pelo, complaciéndose con ella y arrancando su lencería de cuajo.

Abrió los ojos envuelta en el hormigueo del orgasmo. En sus muslos, las marcas de la ropa interior que a fuerza de abrir sus piernas había acabado por romper. Adoraba ese sonido del encaje rasgándose y sólo lamentaba que no fueran otras manos quienes lo hicieran.

Salió al vestíbulo a por agua todavía con humedad refrescando su intimidad, tratando de adivinar si alguien se daría cuenta de su estado de excitación, su aroma a hembra o la desnudez de su piel.

Regresó al despacho para relajarse y volver al trabajo. Pensó que tal vez algún día tendría valor para desnudarse por completo y dejarse resbalar en aquél sillón de piel. Sin embargo, lo que más intrigaba era la necesidad cada vez más acuciante de ser descubierta. Aún no sabía que los pasos que instintivamente daba la llevaban al mundo del reflejo en el espejo.

16 comentarios:

Nadia dijo...

Perfectamente descrito. Felicidades.

Y que la encuentren es cuestión de tiempo.

Besos.

Belén dijo...

JO, yo no me masturbaría en el despacho del director... soy mas obrera... quizá en un baño?

:P

Besicos, precioso

Edito-e dijo...

Muy buena historia, sí...lo único que no me cuadra es que a la muchacha le guste el sonido de su ropa interior rompiéndose...vale, vale..que hay que dejarse llevar...pero una no puede ir a bragas-rotas por masturbación. Vamos...digo yo. Me ha encantado imaginar a esa picarona deshaciéndose en el sofá de cuero..., espero que no la pillen, :)
bicos!

Anónimo dijo...

Ufii me prendí... Y eso de sentir como se quedan pegadas las nalgas en los asientos de cuero...

Mmmm

Cuando dijiste espejo... Imagine una camara de gesell... Ñauuuu

O medio narcisista deleitandose como se toca...

Voyeurista... Uyyy no mejor me callo...

Sacrilegioso... (Cara de Homero viendo una cerveza)

Su dijo...

Uhmmmm, una buena historia para comenzar el viernes...

Besitos dulces Hyku!!

Chuspi dijo...

Ay,ay,ay...
Frente a mis ojos,un sillón de piel,una ventana y una puerta entreabierta..
no me dés ideas que puedo ser muy buena alumna,:)

Bechos; P

Mary dijo...

Hoy te has convertido en el rey del morbo....

¿¿¿Y ahora se supone que tengo que seguir trabajando en mi despacho????



besino

Hyku dijo...

@Nadia: Muchas gracias. En ocasiones, depende quien vea más allá del juego puntual determina el desarrollo de los acontecimientos, ya sea favoreciéndolos o todo lo contrario.

Besos a tiempo

@Belén: Y si te digo que pasa menos gente por un despacho vacío que por un baño?

Besos obreros

@Elisa: Depende de los gustos...y de la intensidad

Besos de cuero

@Puta Desgraciada: Esa era la intención, el cúmulo de sensaciones

Besos pegados

@Susy: Me alegro que te guste

Besos de viernes

@Chuspi: Pues tengo ideas peores...

Besos de frente

@Mary: Mujer, teniendo despacho propio...

Supuestos besos

Belén dijo...

Y si te digo que eso es lo que me mola?

jjajajajajajajaja

besos sucios

Eria.. dijo...

Cada una tenemos nuestras perversiones deliciosas... complicado mundo el de los espejos. Besitos varios.

Mia dijo...

Me gustan los espejos...en especial los de los ascensores
Y como escribes... madre mía.
Pero eso sí, tus protagonistas invierten su sueldo en ropa interior porque menudo destrozo se ocasiona siempre.
Besos cóncavos...
y convexos.

Mary dijo...

Mmmm... sí, mi pregunta era ambigua. La pregunta era que si se suponía que tenía que seguir trabajando (circunstancialmente, en mi despacho, que ahora da morbo.

Besinos aclarados

MRB dijo...

Me ha cautivado de principio a fin. Lo describes con minucias y casi puedo sentir sus intenciones. Muy bien.

Besos.

Etèria dijo...

Solo es cuestión de tiempo y de riesgos, y tu historia me indica que ese tiempo cada vez es más corto y los riesgos asumidos mayores ante el deseo de ser sorprendida (por cierto me ha encantado la manera tan absolutamente detallada en que has relatado el paso de la joven por el mullido sillón de piel).

Besos entre ensoñaciones.

Novicia Dalila dijo...

La imaginación es así y el morbo tambien... Una de mis fantasías se parece mucho a esta... al final no somos tan raritos y si intercambiaramos fantasías, lo mismo las teníamos hasta repes...

Un beso, Hy. Me ha encantado ;)

Hyku dijo...

@Belén: Ah bueno, si es por morbo...

Besos mirando

@Eria: En efecto, complicado mundo es pero interesante cuando se viaja al otro lugar

Besos deliciosos

@Mia: Sí, es curioso, el mundo de la lencería en mis amistades tiene una gran relevancia. Y he de decir, que muy buen gusto

Besos en ascensor

@Mary: Pues eso, aprovecha el despacho

Besos sin ambigüedad

@Shanty: Me alegro mucho, aunque la protagonista se alegró más...

Besos sin fin

@Belita: No tendrás tú un sillón parecido, verdad?

Besos detallados

@Novicia Dalila: Mmmm... en realidad las fantasías no son mías, yo me limito a narrarlas y, en ocasiones, a convertirlas en realidad

Besos repes