Madrugada. Calor pegajoso, figuras anónimas. Ceremonia de penumbra en la pista de baile. Llevo rato notando tu mirada, siempre fue así cuando bailamos, te recreas.
Coges mi mano y te acercas. Te enlazas a mi cuello, juntas las caderas. Describes el cimbreo del junco, marcándome el camino. Tus labios quedan a un milímetro de los míos. Tus dedos se mojan en el sudor de mi flequillo. Sonríes con esa luz en los ojos tan tuya y giras posando tu espalda en mi pecho, tus nalgas bajo mi cintura. Tus manos se enredan a las mías y me llevan a ceñirte el talle. Lo demás desaparece alrededor, no importa la música, no importan los demás.
Cintura de seda pura, minúsculo tesoro, tu ombligo pura tentación y el sabor salado de tu cuello empapado el pecado que me arrastra sin remisión. No puedo evitar seguir la cadencia de tus caderas, pegado a ti. Vuelves a girar, te acercas a mi oído y me pides marchar.
Jugamos por las escaleras camino de la calle, quiero encerrarte en cualquier recodo para impregnar mis labios de los tuyos, pero sonriente vuelves a escapar. Pides que busquemos el coche, que aguarde un poco más.
Llegamos al poco. Abro la puerta y miro a tu lado pero no estás, has entrado por la puerta de atrás. Con esa mirada que ya sé lo que anuncia, me das cinco minutos para hallar un lugar para la complicidad. Recuerdo una urbanización de viviendas unifamiliares con vigilancia privada en el centro de la ciudad, un refugio para amantes poco conocido, el patio de recreo perfecto para jugar.
Casi no he terminado el aparcamiento, tus manos tiran de mí atrás. Tomo tus muñecas al vuelo y sentado sobre ti te como la boca sin esperar un instante, sin preguntar. Tus dedos recorren mi espalda bajo la camiseta, me arrebatas la ropa y lames la recién descubierta piel. Mis labios pujan por responderte, perderme en tu cuello con besos y caricias, excitarte un poco más esta vez. Desnudo tu cintura y pecho, lo junto al mío y lo lleno de besos y humedad. Muerdes mi cuello y llevas mi lengua a tus pezones, pidiendo que les dé algo más. Mordisqueo tu deseo y sostengo tu espalda flexionada mientras mi boca se pierde hacia tus caderas. Alzo tus piernas y te libero de los vaqueros. Te dejo el tanga, todavía no.
Tus uñas se clavan en mi espalda al ritmo de tus gemidos mientras mi lengua asciende con pasión entre tus muslos. Un tirón certero arrebata el tanga de tu piel, expuesta y húmeda a mis deseos. Marcas con la pelvis el vaivén del baile, ciñendo mi rostro al escalofrío que desde el sexo te llega a la sien, cada vez más profundo, cada vez más rápido, cada vez más intenso.
Subes mi cabeza sudorosa con fuerza y entre jadeos susurras que me adentre en tu interior, deprisa, apenas cabe la espera. En el coche, el vaho cubre cada rincón. Mi cuerpo desnudo se une al tuyo y sin tiempo para colocarme arremetes con fuerza contra mí, empapándome de tu excitada humedad. Tu respiración en mi cuello, aprisionas contra tu pubis mi trasero, tu pecho estimulado por mis caricias se empuja enfurecido contra el mío hasta que rodamos por el interior del coche y estallas en mil espasmos sin poder resistir más.
Lentamente acompasamos la danza a un dulce ritmo, tu cabeza apoyada sobre mi pecho, mis brazos te recogen, mis manos acarician tu espalda, sin atreverme a moverme para no alterar tu disfrute. Con un dedo perfilas mi cadera mientras bromeas sobre los efectos de mi manera de bailar. Me río y te echo a un lado, desafiándote a volver a danzar. Me miras con media sonrisa y respondes.
- No puedo levantarme moreno, pero no estoy rendida, es que me estás aplastando el pelo
8 comentarios:
Una frase perfecta esa de moreno me estas apalstando el pelo...un broche de oro.
Un abrazo moreno
Perdona... yo llevo un rato mirando el monitor así tal cual y.... es que...
Describes el cimbreo del junco, eso me ha llenado...
Besicos en las tazas ;)
;-P ¿De que me sonara a mi eso del pelo?... Jajaja.Buenisimo.
Besos sin aplastar "na de na"
@Casilda: El broche de oro se produjo camino al amanecer, pero ese momento resultó genial... ;-)
Abrazos morenos :-)
@Belén: Pues no te imaginas lo que llena tener ese junco pegado a la piel en sinuosa danza...en fin...
Besos en los monitores :-)
@Belita: Eso...de qué te sonará? Si seguro que no le ha pasado a nadie... ;-)
Besotes resistentes al aplastamiento :-)
ummm, sugiere sugiere
Este texto tiene frases geniales. "No puedo levantarme moreno" sólo es una de ellas.
Querido,
Su texto me recuerda que la automoción, los amantes y el sexo le deben un merecido homenaje al Sr. Jonhson & Jonhson, y no por la laca para los desperfectos post-coitales, sino por las toallitas húmedas.
¡Benditas ellas!
(Fíjese que hace mil años que no echo un polvo en el coche. Me temo que me he aburguesado. Hay que joderse)
@Karla: Mientras sean sugerencias agradables....
@La maga: Muchas gracias, aunque no tiene demasiado mérito evocar lo vivido, no hay originalidad.
@Effie: Querida,
sus palabras me hacen confesar que mi vehículo dispone de un kit de supervivencia que ya quisiera McGyver y que no voy a detallar porque no viene al caso. Pero entre ese elenco de accesorios se halla, como no puede ser de otra manera, un paquete (o dos, incluso) de toallitas húmedas, marca Nenuco en este caso, que se reponen periódicamente se gasten o no, para evitar que se resequen.
Dicho sea de paso, extienda la loa a quien inventó el concepto 4x4, ya que proporciona un privilegiado y espacioso rincón de juegos y a veces acceso a lugares donde el resto sólo sueña llegar.
Besos sin aburguesar :-)
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