Rara vez quien se halla en una disyuntiva o situación de conflicto hace caso al más sencillo de los consejos, pensar antes de actuar. Pero lo que uno no espera es ignorar el consejo propio, tantas veces desoído y tantas otras comprobada su fiabilidad. De modo que el impacto es doble. Sin embargo, más allá del calado de los errores, uno asume sus consecuencias y su responsabilidad.
Pasados los días en que el calendario remarca la soledad, se presentan otras fechas que invitan al desasosiego. Diez años atrás, alguien me dijo conocer cada día de su vida futura, un mundo previsible, anodino y carente de misterio o aventura, pura comodidad y adecuación social. Me pregunté el motivo de su conformismo y me prometí no caer en algo similar. Pero aquí estoy, con la misma sensación diez años después, puede que fatigadas las fuerzas tras el periplo cursado. Puede que aumida la derrota de los sueños, puede que rendido a esa insulsa comodidad.
Un mocoso que me llega por la cintura describe que un mensaje de la pelirroja de su clase le ha dado culebrillas en la barriga. Respondo que son mariposas en realidad. Y dada su inocencia, dejo para mis suspiros que se cuide y sepa interpretar su misterio, porque a mí las mariposas, pura magia y belleza, me evocan tristeza e incapacidad.
2 comentarios:
Errores...por mucho que asumamos las cosas duelen, hasta un simple comformismo.
Bendita inocencia, que fácil sería no crecer para que no nos jodiesen el corazón y nuestro pequeño oasis de mariposas...
Que raro se me hace ver esas espaldas vestidas jajajaj :P
Besets
No es raro, es que carecen de interés.
Gracias por la visita
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