¡Cristo viene! reza, valga la redundancia, una pintada en una pared. Leyéndolo no sé si alegrarme o si es una amenaza que temer. A la vista de los acontecimientos, claramente lo segundo. Yo pensaba que la religión era algo particular de un@ mism@ como la orientación sexual o el equipo de fútbol. Pero no, pues todo el barrio apareció con generosos carteles dando la bienvenida a la JMJ.
Jesús, María y José dije yo pero resulta que es Joder, Menuda Jeta. Hordas de católicos han sido obsequiados con un viacrucis de 10 días, kit del peregrino (mochila, bebida, sombrero para el sol, lecturas religiosas, mapas y a saber qué más), alojamiento y pensión completa por algo más de 200 euros. Pedazo ofertón, la próxima vez que la agencia de viajes me pida mil pavos por una semana en Benidorm les voy a meter el folleto por el orto. No recuerdo que se hiciera una oferta similar para el día del Orgullo Gay cuando Madrid fue capital europea del asunto. Ni para el concierto del Boss.
Sin embargo, es una anécdota. Los palmeros de Benedicto gozan de transporte público casi gratuito, confesionarios en el Retiro bien indicados en mapas gigantes (que jamás hubo para orientar a ningún visitante anterior), cortes de tráfico nunca vistos, restaurantes y cadenas de comida rápida sin coste o por menos de la mitad de lo que cuesta una consumición, incluso cerrando el establecimiento para ellos solos y cosas así. Sólo compran en tiendas oficiales que destinen beneficios a la iglesia y discuten en plena calle con repartidores de pizza sobre la validez de un bono con el que tratan de pagar, aunque los repartidores no parecían comulgar.
Para el alojamiento usan el centro de Convenciones pagando un tercio del precio del coste y polideportivos municipales, especialmente las salas de suelo mullido. Han logrado cerrar para su uso exclusivo alguno, dejando a los usuarios que pagan religiosamente la mensualidad sin uso de las instalaciones. Para colmo, se han multiplicado cual panes y peces miles de desayunos que han de vigilar por la noche los empleados de mantenimiento (sin cobrar), hay acceso a las líneas telefónicas (por si quieren comentar las misas con sus allegados, supongo) y contenedores para deshechos y reciclaje completamente nuevos, cuando mi portal de vecinos lleva seis meses pidiendo que sustituyan el que está inservible, sin milagro alguno.
Sin contar el dispositivo de seguridad, la tontería va a salir por unos 60 millones de euros, que desde luego no se cubren con lo que aportan los visitantes. Adivinen quiénes van a pagar el despiporre católico. Exacto. Y digo yo, si se supone que la fe es bondad y ayuda al prójimo, ¿por qué no usar ese dineral para quedarse en casa rezando y destinar la cuantía a erradicar la hambruna en Somalia? Porque estoy seguro que con 60 millones algo se hace en aquél país. Lo mismo hasta llega para otro.
El responsable de mantenimiento de mi polideportivo tiene contrato precario anual. Ayer lidió con una voluntaria sobre las salas a utilizar, suspendiendo las clases dirigidas para acomodo del peregrino, tarea que se alargó sin comer y por la que sacó una bolsa de patatas de un expendedor. Sabe que se juega el pan de su hija pero se quejó a su jefe por tener que vigilar durante seis noches el descanso de los peregrinos, sin ser creyente ni recibir un euro por la prestación. La voluntaria se llevó las patatas fritas con su santo morro y el jefe ni respondió.
Jesús, María y José dije yo pero resulta que es Joder, Menuda Jeta. Hordas de católicos han sido obsequiados con un viacrucis de 10 días, kit del peregrino (mochila, bebida, sombrero para el sol, lecturas religiosas, mapas y a saber qué más), alojamiento y pensión completa por algo más de 200 euros. Pedazo ofertón, la próxima vez que la agencia de viajes me pida mil pavos por una semana en Benidorm les voy a meter el folleto por el orto. No recuerdo que se hiciera una oferta similar para el día del Orgullo Gay cuando Madrid fue capital europea del asunto. Ni para el concierto del Boss.
Sin embargo, es una anécdota. Los palmeros de Benedicto gozan de transporte público casi gratuito, confesionarios en el Retiro bien indicados en mapas gigantes (que jamás hubo para orientar a ningún visitante anterior), cortes de tráfico nunca vistos, restaurantes y cadenas de comida rápida sin coste o por menos de la mitad de lo que cuesta una consumición, incluso cerrando el establecimiento para ellos solos y cosas así. Sólo compran en tiendas oficiales que destinen beneficios a la iglesia y discuten en plena calle con repartidores de pizza sobre la validez de un bono con el que tratan de pagar, aunque los repartidores no parecían comulgar.
Para el alojamiento usan el centro de Convenciones pagando un tercio del precio del coste y polideportivos municipales, especialmente las salas de suelo mullido. Han logrado cerrar para su uso exclusivo alguno, dejando a los usuarios que pagan religiosamente la mensualidad sin uso de las instalaciones. Para colmo, se han multiplicado cual panes y peces miles de desayunos que han de vigilar por la noche los empleados de mantenimiento (sin cobrar), hay acceso a las líneas telefónicas (por si quieren comentar las misas con sus allegados, supongo) y contenedores para deshechos y reciclaje completamente nuevos, cuando mi portal de vecinos lleva seis meses pidiendo que sustituyan el que está inservible, sin milagro alguno.
Sin contar el dispositivo de seguridad, la tontería va a salir por unos 60 millones de euros, que desde luego no se cubren con lo que aportan los visitantes. Adivinen quiénes van a pagar el despiporre católico. Exacto. Y digo yo, si se supone que la fe es bondad y ayuda al prójimo, ¿por qué no usar ese dineral para quedarse en casa rezando y destinar la cuantía a erradicar la hambruna en Somalia? Porque estoy seguro que con 60 millones algo se hace en aquél país. Lo mismo hasta llega para otro.
El responsable de mantenimiento de mi polideportivo tiene contrato precario anual. Ayer lidió con una voluntaria sobre las salas a utilizar, suspendiendo las clases dirigidas para acomodo del peregrino, tarea que se alargó sin comer y por la que sacó una bolsa de patatas de un expendedor. Sabe que se juega el pan de su hija pero se quejó a su jefe por tener que vigilar durante seis noches el descanso de los peregrinos, sin ser creyente ni recibir un euro por la prestación. La voluntaria se llevó las patatas fritas con su santo morro y el jefe ni respondió.
8 comentarios:
Que jartita estoy de la jornada mundial de jetas, esta los ovarios!
Podría decir que profeso la religión cristiana, pero discrepo mucho con esta jornada porque la veo muy inútil y con un coste lejos de ser nulo (vease el metro), y más como estamos, claro ejemplo del despilfarro que se hizo en Vlc cuando vino. Y como dices mejor ayudar a Somalia que buena falta le hace.
Besets con paciencia
Estoy del Papa, de los peregrinos y de toda esta parafernalia hasta los mismísimos.
Yo lo único que quiero es un Papamóvil y salir corriendo de aquí.
Pd, ¿la gente es que no tiene otra cosa mejor que hacer, o qué pasa?
Besos de no Papa, oiga.
La verdad es que a mi como que me da igual la visita del papa, pero lo que me parece de juzgado de guardia es que lo paguemos entre todos...grrrr
Besicos
Esta comprobado que para vivir como dios hay que pertenecer a su religión.
Da asco todo circo montado.
Besitos.
Es indignante, indignante... Y me enervo solo de pensar lo hipócritas que son.
Un beso Hyku
La clase política violeta (rojo + azul), el Papa, el arzobispo de Granada (http://www.elcorreoweb.es/andalucia/079125/arzobispo/granada/mujer/aborta/varon/abusar)
y unos cuantos más que aquí no caben ni necesitan tanto protagonismo, todos a una isla desierta sin agua.
Hasta la crisis desaparecería.
Besos Jartitos
@Malena: Me preguntaban el otro día si yo opinaría igual en caso de que fuese una reunión musulmana, por ejemplo. Lo cierto es, que yo recuerde, que en esta ciudad no se permite organizar ningún evento similar a ninguna otra confesión u organización, de modo que con eso ya está contestado todo.
@Pio: Tengo una amiga que ha estado de voluntaria en el tinglado y anda un poco alucinada. A ella le han tocado coreanos budistas, ninguno católico, aunque eso no importa porque los budistas celebran cualquier religión. El caso es que han venido porque les contaron que era una reunión de confesiones y que podían conocer el país por muy poco dinero. Si a eso sumamos lo que me ha contado un religioso francés que ha dormido en mi polideportivo (y que se marchó el viernes, como dato curioso) de que ha estado en otra jornada de estas pero que nunca les han dado tantas cosas gratis, ni te cuento.
Besos laicos
@Asolada: Aquí al lado en Ifema tengo el Papamóvil. Le hago un puente y nos vamos de cañas?
Besos con toda la parafernalia
@Belén: Exacto, no es una cuestión de peregrinos, sino del despilfarro de algunos por coincidencia de opinión. Sería igual de criticable si hubiera sido por celebrar un acto deportivo o cualquier otra cosa
Besos y abanicos, que falta te harán
@Campoazul: Yo sigo pensando que si dejan a Springsteen hacer algo parecido, llena más...
Hábitos de besos
@Lucía: Lo curioso de esto es que estas cosas, llegadas las elecciones, sólo suelen tenerse en cuenta para algunos políticos. Para otros no.
Besos dignos
@Mary: Razón tienes, pero entonces el arzobispo no tiene razón?
:-P
Besos con agua
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