Con puntualidad británica esperaba la salida de viajeros. La brisa de calefacción de la terminal jugueteaba bajo su abrigo, sazonando de escalofríos la desnudez de su piel. Su invitado apareció entre la muchedumbre y tras estrecharla en brazos, abandonaron el lugar.
Tan habituada a juegos, la tranquilidad del trayecto en coche y la dulzura en el ascensor estaban a punto de sorprenderla. Pero tras abrir la puerta del apartamento todo cambió. El bolso acabó en el sofá, el abrigo lanzado al vuelo y su cuerpo tumbado sobre la mesa del salón. La tomó de las muñecas, colocándolas sobre su cabeza y atrapó su garganta con la boca, compartiendo el calor de su pecho, navegando por su cintura y muslos, esquivando sutilmente su fuente de humedad.
Ella separó las piernas, suplicando por embestidas corporales que no tardaron en llegar. Con la mirada en tinieblas, observó el bamboleo de sus tacones mientras era poseída, jadeando, enlazada al fervor de su amante. Casi podía acariciar el clímax cuando él se detuvo para quedar mirándola a un centímetro de su boca.
Acercó una silla y, sin dejar que ella se incorporase, apoyó sus elegantes piernas sobre los hombros, posando sus labios en el sexo ardiente para lamerlo lenta y cálidamente, hasta que degustó el jugo del placer que acompañó al estremecimiento de la joven.
Recogiéndola en brazos, la reclinó en el sofá. Agradeció la invitación a comer y preguntó si el resto del menú sería tan apetitoso como el aperitivo.
Tan habituada a juegos, la tranquilidad del trayecto en coche y la dulzura en el ascensor estaban a punto de sorprenderla. Pero tras abrir la puerta del apartamento todo cambió. El bolso acabó en el sofá, el abrigo lanzado al vuelo y su cuerpo tumbado sobre la mesa del salón. La tomó de las muñecas, colocándolas sobre su cabeza y atrapó su garganta con la boca, compartiendo el calor de su pecho, navegando por su cintura y muslos, esquivando sutilmente su fuente de humedad.
Ella separó las piernas, suplicando por embestidas corporales que no tardaron en llegar. Con la mirada en tinieblas, observó el bamboleo de sus tacones mientras era poseída, jadeando, enlazada al fervor de su amante. Casi podía acariciar el clímax cuando él se detuvo para quedar mirándola a un centímetro de su boca.
Acercó una silla y, sin dejar que ella se incorporase, apoyó sus elegantes piernas sobre los hombros, posando sus labios en el sexo ardiente para lamerlo lenta y cálidamente, hasta que degustó el jugo del placer que acompañó al estremecimiento de la joven.
Recogiéndola en brazos, la reclinó en el sofá. Agradeció la invitación a comer y preguntó si el resto del menú sería tan apetitoso como el aperitivo.
18 comentarios:
Joé...
Veo que distinta manera, hoy hablamos de lo mismo.
Prefiero ni pensar cuando lleguen al postre...
No se quejaron del menú...uuufff mare meuaa
Besetsss
Eso sí que es un buen recibimiento y lo demás, tonterías.
Besos
Sin Palabras.
Besos
Si esto es el aperitivo, marchando por favor 2 menús completos que me ha entrado hambre!
Imagino que el restaurante tendrá lista de espera, claro.
Besos voraces.
¿Tu recuerdas que el finde del 11 estoy por ahí, no?
Besicos
Vaya, y qué pidieron de postre? por que con un aperitivo asi...
Con ese menú, como para repetir hasta empacharse.
Besos y susurros dulces
Tanto o más...
Y la manía que teneís con los abrigos y lso tacones? Dónde esté una chupa de cuero y las converse, que se quite tó lo demás.
pues yo con ese aperitivo y si de un apuesto joven se stratara...yame daría igual el resto...no?je!
Buaa....! ¡Esos sí que son aperitivos y lo demás cuentos! Vamos...., que casi mejor pasar de la comida y pasar directamente al poste...
Besitos.
Joder con el aperitivo.
No me hagas mucho caso, pero para mí que a la muchacha no le importaría volver a invitar,pero para ver si se entera de cuál es el postre (y luego nos lo cuentas, por favor)
besos entrantes
Esa es la actitud, terminar y continuar con el menú como si nada jeje.
Saludos,
Alejo
@Elena Lechuga: Aaah..
@Marikosan: Al final, siempre se habla de lo mismo..
@El guardián del Faro: Creo que, a pesar de todo, comenzaron por el postre.
@Pio: La carta no estaba nada mal..
Besets ben fets
@Jezabel: Una gran bienvenida, sí.
Besos sin queja
@Nelly: No hacían falta
Besos callados
@Te susurraré: Ignoro la lista de espera, pero creo que sólo se accede con invitación
Besos a la carta
@Belén: Te gestiono reservas? No sé si habrá menú femenino...
Besos puntuales
@Malena: Creo que más de lo mismo..
@Yemaya: Esa receta de dulzura siempre es apetitosa
Besos en taza
@DANYGIRL: Cada cocinera tiene su receta..
@Rachel: Mientras cocinen para ti...
@Campoazul: Es menú degustación, ya sabes
Besos saladitos
@Mary: Supongo que los ingredientes serán secretos
Besos contados
@Alejo: Hay que ir al segundo plato, desde luego
Saludotes
quien me mandaría leer la entrada del hipopótamo antes, jamas volveré a mirar igual al tragabolas, besillos
Delicioso
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