Años atrás y sin haber consensuado la medida con el resto de la familia, a mi padre le dio por criar malvas. Evidentemente, fue algo que le reprochamos en privado cuando recogimos sus cenizas en una urna y tuvimos que elegir una lápida carente de símbolos religiosos, no se fuera a cabrear. Después, y ante su falta de colaboración, hicimos una infinidad de papeleo que duró casi un año y dejamos su legado apañado.
Sin embargo, no toda la burocracia compartía nuestro trabajo porque hace un año y medio llegó un embargo a mi madre, que no a mi padre, por multa impagada del coche de su marido. Aplicando lógica pura, dedujimos que era ligeramente complicado que mi padre aparcara mal en aquellas fechas, no sólo porque estábamos bastante seguros de que desde la urna no llegaba al volante sino porque el vehículo había sido vendido tras su fallecimiento y ya sería el colmo que mi progenitor hubiera salido del cementerio para ponerse a robar su antiguo coche, en un gesto sin precedentes de añoranza vial.
De manera que, superado el dolor del recuerdo, recorrimos tres sedes administrativas para hacer acopio de parte de defunción, contrato de compraventa y demás informes que dejaban meridianamente claro que el propietario del vehículo al que hacían referencia había fallecido unos años antes y, por tanto, difícilmente podría ser responsable de aquella infracción.
Año y medio después, que se dice pronto, hemos recibido carta del Ayuntamiento de Madrid. En ella, se permiten criticar que el ciudadano sancionado no respondiera a una notificación realizada a su domicilio, notificación que no consta que existiera pero difícil de atender cuando hace años que no vives en tu piso de alquiler por traslado a cementerio. No obstante, la familia en pleno afeará el gesto a mi padre y le regañaremos por su dejadez en los trámites administrativos. Tampoco le costaba tanto levantarse un momento a recoger el correo, digo yo.
Por último, y en tono de regañina, se indica que no procede devolver al ciudadano cantidad alguna, que han quitado a la viuda y no al presunto infractor, porque el plazo para reclamación venció y no se aprecia ninguna novedad que justifique reintegro, por tanto entienden el recurso como no presentado y que dejemos de molestar, coño, que tienen cosas importantes que hacer.
Una vez he dejado de dar patadas a la tabla de planchar, que como le tenía ganas de la semana pasada ha terminado pagando los platos rotos, me planteo si me querello contra el ayuntamiento por prevaricación, cohecho y morro descomunal. O si acudo al Defensor del Pueblo para que tampoco haga nada. Creo que, mientras no encuentre abogado que me gestione gratis este atropello, lo más práctico va a ser irme a un poblado chabolista y adquirir una nueve milímetros para negociar con semejante panda de ladrones de igual a igual.
Sin embargo, no toda la burocracia compartía nuestro trabajo porque hace un año y medio llegó un embargo a mi madre, que no a mi padre, por multa impagada del coche de su marido. Aplicando lógica pura, dedujimos que era ligeramente complicado que mi padre aparcara mal en aquellas fechas, no sólo porque estábamos bastante seguros de que desde la urna no llegaba al volante sino porque el vehículo había sido vendido tras su fallecimiento y ya sería el colmo que mi progenitor hubiera salido del cementerio para ponerse a robar su antiguo coche, en un gesto sin precedentes de añoranza vial.
De manera que, superado el dolor del recuerdo, recorrimos tres sedes administrativas para hacer acopio de parte de defunción, contrato de compraventa y demás informes que dejaban meridianamente claro que el propietario del vehículo al que hacían referencia había fallecido unos años antes y, por tanto, difícilmente podría ser responsable de aquella infracción.
Año y medio después, que se dice pronto, hemos recibido carta del Ayuntamiento de Madrid. En ella, se permiten criticar que el ciudadano sancionado no respondiera a una notificación realizada a su domicilio, notificación que no consta que existiera pero difícil de atender cuando hace años que no vives en tu piso de alquiler por traslado a cementerio. No obstante, la familia en pleno afeará el gesto a mi padre y le regañaremos por su dejadez en los trámites administrativos. Tampoco le costaba tanto levantarse un momento a recoger el correo, digo yo.
Por último, y en tono de regañina, se indica que no procede devolver al ciudadano cantidad alguna, que han quitado a la viuda y no al presunto infractor, porque el plazo para reclamación venció y no se aprecia ninguna novedad que justifique reintegro, por tanto entienden el recurso como no presentado y que dejemos de molestar, coño, que tienen cosas importantes que hacer.
Una vez he dejado de dar patadas a la tabla de planchar, que como le tenía ganas de la semana pasada ha terminado pagando los platos rotos, me planteo si me querello contra el ayuntamiento por prevaricación, cohecho y morro descomunal. O si acudo al Defensor del Pueblo para que tampoco haga nada. Creo que, mientras no encuentre abogado que me gestione gratis este atropello, lo más práctico va a ser irme a un poblado chabolista y adquirir una nueve milímetros para negociar con semejante panda de ladrones de igual a igual.
13 comentarios:
Desgraciadamente, es tan real...
Yo te aconsejo que a parte de la nueve milímetros le comentes a tu padre que si puede y lo considera oportuno se vaya hasta las casas de estos señores tan burros y les haga VER que se ha MUERTO. Ah, y que no se olvide de la casa del defensor del Pueblo, que también se lo merece...
Un besito.
la verdad es que tienes las de perder, porque si quieren que te vuelvas locos, lo hacen de puta madre...
besicos
Mira que eres brutito.... y yo muy solemne, que pensaba que tu padre tenia un criadero de malvas :-)
Desde luego ya ni las cenizas respetan la seguridad vial. Ah! que no fue tu padre.... bueno, eso lo dirás tú ahora para librarte!!
beso retorcido
Aun asi, nunca estarás de igual a igual...
Besicos y suerte en lo que decidas.
Churriño, la vida y la burocracia mientras queramos ser personas civilizadas, funcionan a la par.
No te voy a empapar de leyes, pero sí hay algo que siempre cae de cajón nos guste o no: las deudas de los fallecidos SIEMPRE repercuten contra los beneficiarios de su herencia.
Y no hay más.
¿ Qué ha sido un error administrativo? Sólo le corresponde a los herederos demostrarlo y si sólo existe papeleo, cualquier juez se ceñirá exclusivamente a ello, con o sin razón ( para vuestra desgracia)
La prueba documental en un juicio suele ir a misa. El caso es tnerla a mano.
Si la tienes, puedes recurrir, apelar y es probable que haya fallo a favor, y sino.....jodiditos vamosssssss...porque un juez solamente dictaminará en base a las pruebas presentadas.
Y en este caso ni siquiera hay testifical que valga. Solo papeles, y aún encima de corte administrativo....
Uyyyyyssss.....pelear contra la Admón es tema aparte y perder la p. paciencia casi siempre.....
Besitos esperanzadores y por supuesto, el pésame añadido.
P.D.- Hoy me puse seriota eh?????^^
Si es que no tienen verguenza! Al menos te dio para una entrada genial llena de humor negro.
Saludos.
pero qué cabrones, por favor, tu vete al defensor del pueblo, que lo mismo te encuentras a unos cuantos como tu y hacer algo, hace.
besos
Increíble...
Me encanta la Administración...
Si yo fuera tú, aunque perdiese la paciencia, si tienes los papeles, recurriría.
Más como modo de protesta que por la cantidad que sea.
Besos cabreados.
@Malena: Un extracto puro de vida y abuso institucional.
@Campoazul: Mi padre de un tiempo a esta parte ha perdido las formas. Vas a verle y ni se levanta para devolverte el saludo..
Defensivos besos
@Belén: Sí, no se responsabilizan de nada, pero te cobran igualmente
Besos locos
@Mary: Las cenizas van como locas
Besos solemnes
@GLoRia: Sí, ellos tienen más armamento.
Besos iguales
@Chuspi: Espectacular lección de resortes administrativos. Muchas gracias, se nota que hoy has estudiado
Besos sin rendición
@Jauroles: O te lo tomas con humor o te plantas frente al consistorio con la nueve milímetros..
Saludotes
@Miabi: Eso asusta más, que no sea el único..
Besos recién hechos
@Mia: Al final cuesta más el collar que el perro, pero sí, dan ganas de todo
Besos recurrentes
jaja....Ya ves, si es que ni de los padres puedes esperar modales.
Espero que ganes las batalla, te la mereces porque tienes razón y por tu sentido del humor.
Muchos besos.
Niño, la violencia nada arregla, yo sé que tu lo sabes, pero te lo recuerdo por si las moscas...
Lo mejor es hablar con tu padre y que se de una vueltita por casas y lugares de trabajo hasta que entiendan el mensaje.
Y la table de planchar no se merecía eso!!!
Besos
Publicar un comentario