El tubo fluorescente palpitaba añejo sobre el espejo. Con los ojos arrugados se colocó la corbata, perfumó su cabello plateado y regresó a la cama para atarse los zapatos, agachándose torpemente como parecía lógico a su edad.
Tomó de la mesilla el reloj desconchado, se puso el abrigo y tomó las llaves de la pared, presto a salir. Con gesto firme pero mano temblorosa bajó por los escalones despostillados del enfermo edificio donde vivía.
La luz del día irrumpió en sus ojos, cegándole un momento. Agachó la mirada y comenzó a caminar por aquellas calles con aroma a recuerdo y felicidad pasada, invisible para la juventud que iba y venía a toda velocidad repartiendo mercancías, saliendo de tiendas, entrando en el bar.
Apretó el paso camino del parque, no fueran a quitarle su banco preferido, aquél en que atardecía en otoño con su compañera de siempre, la que hacía que la luz del sol brillara más. Se sentó en la madera humedecida, fría en la umbría, como se sentía él. Observó por costumbre el reloj, no podía permitirse el retraso. Como cada mes, se quedó sentado hasta el ocaso envuelto en recuerdos, encharcada la mirada. Desde que ella no estaba a su lado, jamás había faltado a una cita con la tristeza.
11 comentarios:
pues a esta cita, si entendería yo que alguien llegase tarde.
Tu relato me ha emocionado. Bello y triste a la vez.
Saludos.
Me estoy aguantando una lágrima que viene envuelta en un montón de ternura. Me hizo acordar a los cuentos de Benedetti, tiernamente triste.
Besos
Qué bonito, Hykuuuu... y mira que los relatitos de amor como que no,pero has tenido frases perfectas :)
Besicos
Me has cogido de sorpresa y tu última frase me ha inundado de tristeza.
No le escribo a nadie en blogs, los leo pero no comento; y a ti acabo de conocerte y no he podido evitar comentarte el efecto que tu texto ha tenido en mi.
Antes de dormir volveré a pensarte
Se me pone el estómago del revés, y la carne de gallina, y no es que yo sea intensa, que también, es que tú escribes muy bien.
Besicos añorados.
como siempre genial...tus historia es la vidad misma... maravilloso final...
Aunq mi ausencia en comentarios es evidente sigo leyendote hyku.
un beso
Jo...!! Qué bonito, acabé de leer tu relato con una sonrisa triste y totalmente emocionada. ¡¡Pobre hombre!! Que cualquier día podemos ser cualquiera de nosotros.
Muchos besos.
Bellísimo texto. Seguiré por aquí.
Qué bonito. No hay palabras.
@Malena: Puede más el respeto y el cariño que la melancolía, supongo.
@Jauroles: Así es la vida..cada vez más
Saludos
@Selket: Guárdala para momentos más grandiosos, más íntimos y donde realmente no las puedas desperdiciar
Besos aguantando
@Belén: Perfecto? me habré confundido, no suelo acertar.
Besos como que sí
@Cassiopeia: No sé si sentir orgullo por la excepción o lamentar haberte hecho salir de tu voluntario silencio, tal vez una mezcla de ambas cosas. Y por supuesto, gracias por la visita y espero que no te robe descanso ese pensar.
@GLoRia: No creo que escriba demasiado bien, pero intento transmitir lo que la vida pone ante mis ojos o mi corazón.
Besos por escrito
@ElSilenciO: Es evidente que me alegro de que las palabras generen emociones, aunque no sean siempre sonrisas, que es lo que uno suele pretender.
Besos evidentes
@Campoazul: En realidad todos somos él. No hace falta llegar a viejo para sentir esa melancolía alguna vez
Bonitos besos
@Pilar: Gracias por las palabras, pero me temo que has tenido suerte, no suelo saber contar nada excepcional.
@Lucía: Mujer, habla con la RAE, ellos tienen miles..
:-)
Publicar un comentario