20100225

Atardecer


La vespertina luz de invierno agoniza tras el ventanal. Sentada en bata sobre un sofá barato, frente al televisor que no enciende para no hacer gasto, entorna los ojos aturdida por el ronroneo mecánico que a sus pies genera el motor de un calefactor. El resto es silencio y nostalgia que resbala por las paredes, empapadas en humedad.

En el ovillo de sus pensamientos, evoca a quienes estaban tiempo atrás. Como testigo amarillento y deslucido luce un cajetín en la pared recordando que, cuando había pesetas, el teléfono traía la voz de los que vivían al otro lado del mar. No era la distancia la que separaba, era el tiempo y la vida de cada uno lo que hacía olvidar.

Se levanta del cálido refugio ya en penumbra, sin encender bombillas porque hay que ahorrar, que la pensión no da para tanto. Entra en la cocina helada y se sirve un trozo de pan duro y un poco de jamón. Regresa con el plato al sofá para comer sobre sus rodillas. Cuando era niña los tiempos eran duros, no había tarta para celebrar. Ahora, a medida que cumple años no espera más regalo que la memoria los suyos, aunque al final del día se conforma con la felicitación de aquel niño, hombre ya, que le compraba el pan, la visita de alguna vecina y tener algo para merendar.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Comparto lo de la distancia, no es eso lo que nos separa... es la vida en si, los intereses, prioridades de cada uno, que un dia para alguien fuimos nosotros hasta que dejamos de serlo y llegó el olvido.

Besicos nostálgicos.

Pilar dijo...

Lindísimo texto en sepia.

Besos

Novicia Dalila dijo...

Muy tierno, Hy.
Me ha gustado mucho. Es triste, pero es que los atardeceres suelen invitar a la melancolía.

Un beso

Anónimo dijo...

Puta vejez, puta soledad.

Jezabel Montenegro dijo...

Buah, desolador. Me gustas mucho cuando escribes estas cosas, pero también te odio un poco.
Besicos

Belén dijo...

No puedes poner esto en este día...

Besicos

malena dijo...

Que triste, con el tiempo que llevamos, mas triste aún.

Anónimo dijo...

De nuevo sublime, en tu linea...

Saludos.

campoazul dijo...

Ay!! Que tristeza, la soledad mezclada con la pobreza, y el olvido de tu gente es todavía peor. Intentaré superar la pena que me produce el leer tu relato, que espero con todas mis fuerzas que sólo sea un relato y no real.

Un besito.

Soie dijo...

Tremendo.

Besos

Selket dijo...

Lo peor es saber que tras tu relato se encuentran las vidas de tantas personas que pasan por lo mismo, y algunas no tan lejanas como nos gustaría creer ...
Menos Internet y más visitas a los abuelos.

Besos

Daniel Pérez Penagos dijo...

A mi sucede lo mismo, los atardeceres me dan esa nostalgia melancólica extraña sobre la vida..
Muy lindo texto!

Pásate:D
http://palabrassintinta.blogspot.com/

Lucifer dijo...

Tan triste y tan bonito a la vez...
Besos en sepia.

Hyku dijo...

@GLoRia: Al fin y al cabo la vida es prioridad. Y renunciar a algo por otras personas supone un esfuerzo, al parecer.

Besos prioritarios

@Pilar: Instantánea sacada de la vida, tal cual

Lindos besos

@Novicia Dalila: Todos llegaremos a atardecer en algún momento

Tiernos besos

@Nov: Así me gusta, siempre rebelde

@Jezabel: No me odies, sólo puse mis ojos ante la realidad

Besos gustosos

@Belén: Siempre recuerdo a esa dama, porque su aniversario es por estas fechas, qué le vamos a hacer..

Besos diarios

@Malena: Y está frente a nuestros ojos, a diario.

@Jauroles: No creo que sea para tanto. Simplemente es algo que no solemos o queremos ver

Saludos

@Campoazul: Lamentablemente, es real, bastante.

Besos acompañados

@Soie: Sí, que ocurra, lo es.

Tremendos besos

@Selket: Parece obvio, pero quienes cuidaron de nosotros cuando estábamos indefensos, no siempre reciben el mismo cariño cuando es a la inversa..

Besos cercanos

@DanielPérez: A mí la nostalgia me la da la vida misma

Saludos

@Lucía: Hay quien se conforma con poco, muy poco, para ser feliz.

Todos los besos a la vez