Camino de casa vio la verbena y recordó un momento del pasado, a oscuras en las escaleras del portal, con la penumbra rasgada por la luz de la luna. Ella hizo un gesto para que él esperase. En la vivienda opuesta se escuchaba gran algarabía. Alcanzó el rellano y acertó con la puerta a la primera. Comprobó que no había nadie y le hizo entrar. Cuando la puerta estuvo cerrada encendieron la luz.
El piso parecía no haber cambiado de decoración en cincuenta años. Crucifijos, imágenes de santos y un ambiente ocre dominaban cada rincón. Así vivía su tía, dijo ella. Aquél era el reducto inexpugnable al pecado, en que no se permitía entrar a ningún varón. Y pensaba cambiar la historia, llenando de sexo cada habitación.
No podían mover nada, tan escrupulosa y detallista era la mujer. Todo debía quedar como lo habían encontrado. Apagó la luz para vendarle los ojos y pidió que contara hasta diez. Tras eso debía encontrarla.
- Fóllame si puedes; hoy me pide el cuerpo resistir – Después, el silencio.
Finalizó la cuenta y se puso a buscar con cuidado, sin tocar nada. Al cruzar el pasillo para cambiar de estancia una sombra pasó a su espalda. Se giró con rapidez y atrapó un pedazo de falda. Ella trató de zafarse pero era tarde. Tomándola de la cintura levantó sus pies del suelo y la llevó contra un sofá. Separó sus piernas, que apenas opusieron resistencia y arrancó la pequeña ropa interior. Dejó deslizar sus dedos por un sexo empapado. Ella protestó
- ¿Me vas a complacer o me vas a follar?
Acalló la rebeldía tirando de su pelo y penetrando por completo su interior. Ella gimió, elevando su grupa para provocarle más. Separó del todo sus piernas y trató de acariciarse hasta que él se lo impidió, sujetando sus muñecas y quitando la camiseta para recorrer con ambas manos su talle y pecho desnudo.
Ella se zafó con un giro del cautiverio y se abalanzó sobre él, llevándole al suelo. Rodaron por la tarima hasta quedar ella sometida otra vez, nuevamente penetrada y estimulada, sujeta aún por las muñecas y con la excitación a flor de piel. Se entregaron a frenético vaivén hasta que ella mordió su cuello y entre jadeos pidió acabar como sólo sabía hacerlo él.
Liberadas sus manos, dejó que escurrieran entre las gotas de sudor de sus pechos, llevando la cabeza de su compañero hasta un punto certero entre sus muslos, sintiendo como por su sexo resbalaban labios dulces como miel.
Con la mano en su boca tuvo que ahogar el gemido para no avisar a los vecinos de su placer. Tomó a su amante por las manos ascendiendo hasta su mirada, abrazándose a él. Pasó así unos instantes hasta recuperar el aliento. Respiró satisfecha; por vez primera el aroma del sexo impregnaba las paredes de aquella rancia habitación.
10 comentarios:
Nada como los lugares prohibidos para hacer de una cita más algo diferente y especial, con sabor a sobresaliente vamos.
Besos angelicales.
Cómo mola sentirse sometida por los fuertes brazos de un hombre...ains;-D
Besu-kiss!
A mi me daría algo de yuyu dejarme ir en un sitio lleno de santos y con olor a rancio.
Me parece a mi que mis niveles de morbosidad no están a la altura de las circunstancias ;-)
Interesting ...
Besitos
ja! mi palabra de verificación es undedi ...
Pues a mí me parece que tiene su punto de morbo eso de profanar un lugar tan cuasi-sagrado... Y más si es de esa manera... !qué sofocón!
Besos sacrílegos...
Yo no puedo follar con un crucifijo...
Quiero decir, si hay motivos religiosos en la habitación, que nos conocemos ;)
Besicos
Ay que poco respeto por los santos y esas cosas, por Dios (nunca mejor dicho)que me escandalizo.
Besos en cruz
Solo tendríamos que ponernos de rodilla, si es cuestión de plegarias...
@Belita: Tiene un punto de magia ese momento de clandestinidad...
Besos prohibidos
@Chuspi: Tiene su aquél ese juego, sí..
Ains, besos
@Chipsoni@: Cada cual tiene sus propios morbos
Besos a la altura
@Selket: Sí, hay cada palabra...
Interesantes besos
@Rocío: Y como digo a veces, es imposible describir la intensidad de ciertas emociones sólo con palabras
Besos sofocados
@Belén: Sagaz puntualización. Te veía cual niña del exorcista
Cruces de besos
@Mary: Puestos a respetar, mejor a quienes aún viven
Respetuosos besos
@Kinsey Millhone: Y cumplir las penitencias que se puedan ordenar..
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