- Nada de robar servilletas aquí, este es un restaurante exclusivo
- Y tan exclusivo - refunfuñó mi tía - no hay manera de entrar por ningún lado
- Este ventanal debe ser una salida de emergencia, siguiendo la fachada estará la entrada principal - dije yo llegando tarde, puesto que la Enriqueta había tirado del pomo del ventanal y había entrado en el local, para estupor de los clientes. Con gestos ostentosos me indicaba que entrara también.
Y allí estábamos, entre una mesa de seis y otra de dos cuyos ocupantes miraban con estupefacción. Un instante después llegó el camarero.
- Buenas noches, nos hemos equivocado al buscar la puerta - me disculpé
- Si tienen reserva incluso les daremos de cenar - repuso el camarero
Mal empezamos, pensé
20min después
- ¿Han decidido los señores lo que van a tomar? - preguntó el camarero
- Pues hace tanto rato que leí la carta que lo olvidé - dijo la Enriqueta
- A su edad es lógico perder la memoria - farfulló
- ¿Cóooomo? - saltó la otra enarbolando el cuchillo de la mantequilla
El camarero desapareció para siempre jamás
30min después
- Sus muslitos de codorniz en lecho de soufflé de patata, crema de batata y reducción de compota de manzana - dijo la nueva camarera
- Y tan reducida - soltó sin reprimirse la Enriqueta - que parece una cagarruta
- Tía, por favor, que es receta de alta cocina
- ¿Treinta euros por media docena de patas? ¿Hay que pagar las muletas? ¿Rehabilitación?
Con una coz bajo la mesa me hice con el control de la situación
Hora y pico después
- La cuenta, señor
- Uy qué dineral - se quejó mi tía
- Tal vez esté más cómoda en un Burger King - masculló la camarera
- Bien debes saberlo, con la mierda que debes cobrar - dijo la Enriqueta
La tomé del brazo antes de que la cosa llegara a mayores. En la calle reprendí su actitud, amenazando con no sacarla más de cena. Ella expresó su lamento pero el brillo en su mirada me indicaba que mentía...y que había robado las servilletas otra vez.
9 comentarios:
Jajaja, vamos que por interesante que fuese la camarera no conseguiste el teléfono ni de casualidad.
Besos sufridos.
Hyku, querido, la tia Enriqueta seguro que se apaña mejor en un bar de tapas, seguro que come más y no se me lia tanto, pobre mujer....
besino
Oh, querido... iba a mandarte mail o algo para saber de tus huesos, y nunca mejor dicho :)
Hemos tenido telepatía de esa guauuuuuuuuuuu!!!!!!!
Tu tía es un encanto, es capaz de ir a cenar y hablar de barreras arquitectónicas, de contratos basura y de travesuras en tan solo un escrito breve... eso solo lo hacen los genios... y tu!
Mil cien besos
tu tía tiene toda la razón con protestar por la "reducción" de tal y cual cosa... di que si, que se pasan mucho los altos cocineros .)
besos mil
Juraría que anoche te comenté esta entrada :S, no sé si preocuparme jajaja.
Decía si no recuerdo mal que con tía harás colección de servilletas y que aburrirte con ella imposible, pon una Enriqueta en tu vida!! jajaja
Besets y que pases buen fin de semana.
@Belita: No estaba la noche para telefoneos...
Besos de casualidad
@Mary: Sobre todo porque en un bar de tapas no entras por la ventana y todo el mundo se te queda mirando...
Besos con tapa
@Belén: Claro, porque tú no sufres esos bochornos...
Besos sin barreras
@Tu: Y eso que no he contado la parte en la que se puso a pedir más pan para mojar en las diferentes salsas y purés...
Besos por todo lo alto
@Xenia: Nunca entenderé esa obsesión por las servilletas y los rollos de papel higiénico de las gasolineras...
Besos imposibles
Genial como simepre....y la verda es k a mi me gustaria ser mas de una vez como tu tia Enriqueta y no callarme ninguna...mmm bueno he de reconocer k aveces lo soy jejjej
Un beso para tu tia y otro oara ti :D
Ostras, lo de entrar por la ventana ha sido tremendo!!! Qué bochorno, jajaaja
@Lissi: Claro...y la tremenda vergüenza ajena que yo sufro nadie la tiene en cuenta...
Besos sin callarme
@Rocío: Calla calla, que yo miraba a la gente y quería que me tragara la tierra...
Ventanales de besos
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