Allí estaba. Puntual, inmaculada en su indumentaria, complementos y maquillaje, tan perfecta como pudo aparecer. Algo nerviosa pues había experimentado cosas nuevas, intensas y diferentes pero siempre en la intimidad. Nunca antes había sido advertida de que sería utilizada y examinada en público.
Entraron en el bullicioso centro comercial. Decidió llevarla a la planta superior para tomar café en alguno de los numerosos locales. Al llegar arriba pidió que ella eligiera lugar y mesa donde sentarse. Echó una rápida mirada alrededor e indicó una heladería cercana.
- ¿Por qué has elegido esa? – dijo él
- Porque elegir el café irlandés de luz en penumbra era demasiado fácil.
Llegaron hasta la mesa del fondo, eligiendo para ella el asiento que miraba hacia la pared y reservando para sí mismo el que lo hacía hacia la calle, detalle que la tranquilizó un poco. Estuvo tentada de mirar a su alrededor pero consiguió detenerse. Esa tarea ya la habría realizado sin duda su acompañante, de manera que remangó discretamente el vestido y se sentó sobre el fresco asiento, sintiendo humedad descender por su cuerpo. A continuación separó las rodillas lo suficiente para que él pudiera recrear su mirada o tacto sin resultar evidente para el resto de clientes.
Tomaron la consumición mientras le eran relatados futuros desafíos, cuya mera mención hacían que le palpitara el sexo al tiempo que dudaba de si llegaría tan lejos. Antes de irse, él se levantó y acercó. La besó en la mejilla mientras deslizaba un dedo entre sus muslos sin llegar a tocar zonas más sensibles… no hacía falta.
Entre pasillos de ropa juvenil ella imaginó que sería llevada y utilizada en un probador. Se imaginó la escena, intuyendo que la puerta no sería cerrada por completo y que le sería ordenado quedar desnuda y disponible para cualquier actividad que él deseara llevar a cabo sobre su piel. Pero nada de eso ocurrió. Llegaron al ascensor y pulsaron el botón que les llevaba al aparcamiento.
- El aparcamiento tiene dos cámaras de seguridad – dijo de repente. Ella no entendía qué quiso decir – Cuando estemos fuera de su alcance pasearás desnuda hasta el coche
- Puede que alguien nos vea - repuso mientras él sonreía
- Es posible, pero si corres o aceleras el paso no podrás subir al coche.
Cada músculo de su cuerpo se había tensado. Ignoraba qué encontraría cuando el ascensor abriera su puerta porque no esperaba un coche aparcado en el centro comercial. Casi detuvo el juego pero su instinto pidió continuar. Finalmente el ascensor descubrió el escenario. El coche estaba a escasos metros en un acceso desierto y seguro.
Respiró profundamente sin poder evitar mirar alrededor. Pensó en acercarse algo más al coche pero sabía cual iba a ser la respuesta. Le entregó el vestido y con su piel desnuda apenas cubierta por las medias y sus elegantes zapatos, caminó intentando mantener el paso más elegante que era capaz.
Alcanzaron el coche pero él no abrió las puertas. Hizo que ella pasara entre el lateral y el monovolumen de la plaza contigua. Le indicó que ya que estaba tan pendiente de lo que había alrededor izara los brazos sobre su cabeza para poder ser bien vista; ella accedió. Estaba excitada pese al temor que bullía en su interior. El breve paseo había sido mucho más estimulante de lo que inicialmente había pensado.
- Sin mover las manos, apoya tu espalda y trasero contra la pared y separa las piernas
Ella hizo lo que se le pedía, reclinada en la sensual pose que dibujaba su silueta, contemplando como se acercaba su acompañante. Él acarició la húmeda piel de sus muslos, ascendiendo lentamente. Ella sentía como se mojaba en cada centímetro del recorrido y como sus pezones se erizaban.
Se detuvo a un suspiro de su abierto sexo, del que cayó una gota de lujuria sobre la yema de su dedo. Observó la gota y la llevó a labios de ella, que la tomó cálida y lentamente con su boca, lo mismo que el dedo. No sólo deseaba complacerle sino que le desafiaba a caer en su irresistible belleza. Él devolvió el dedo así humedecido al interior anhelante de ella y dibujó certeras caricias que la dejaron al borde del placer. Se acercó más, rozando su camiseta con el desnudo pecho de la joven, latiendo su corazón desbocado.
- Entra en el coche – dijo a su oído - Tal vez deje que demuestres que te sabes masturbar.
Entraron en el bullicioso centro comercial. Decidió llevarla a la planta superior para tomar café en alguno de los numerosos locales. Al llegar arriba pidió que ella eligiera lugar y mesa donde sentarse. Echó una rápida mirada alrededor e indicó una heladería cercana.
- ¿Por qué has elegido esa? – dijo él
- Porque elegir el café irlandés de luz en penumbra era demasiado fácil.
Llegaron hasta la mesa del fondo, eligiendo para ella el asiento que miraba hacia la pared y reservando para sí mismo el que lo hacía hacia la calle, detalle que la tranquilizó un poco. Estuvo tentada de mirar a su alrededor pero consiguió detenerse. Esa tarea ya la habría realizado sin duda su acompañante, de manera que remangó discretamente el vestido y se sentó sobre el fresco asiento, sintiendo humedad descender por su cuerpo. A continuación separó las rodillas lo suficiente para que él pudiera recrear su mirada o tacto sin resultar evidente para el resto de clientes.
Tomaron la consumición mientras le eran relatados futuros desafíos, cuya mera mención hacían que le palpitara el sexo al tiempo que dudaba de si llegaría tan lejos. Antes de irse, él se levantó y acercó. La besó en la mejilla mientras deslizaba un dedo entre sus muslos sin llegar a tocar zonas más sensibles… no hacía falta.
Entre pasillos de ropa juvenil ella imaginó que sería llevada y utilizada en un probador. Se imaginó la escena, intuyendo que la puerta no sería cerrada por completo y que le sería ordenado quedar desnuda y disponible para cualquier actividad que él deseara llevar a cabo sobre su piel. Pero nada de eso ocurrió. Llegaron al ascensor y pulsaron el botón que les llevaba al aparcamiento.
- El aparcamiento tiene dos cámaras de seguridad – dijo de repente. Ella no entendía qué quiso decir – Cuando estemos fuera de su alcance pasearás desnuda hasta el coche
- Puede que alguien nos vea - repuso mientras él sonreía
- Es posible, pero si corres o aceleras el paso no podrás subir al coche.
Cada músculo de su cuerpo se había tensado. Ignoraba qué encontraría cuando el ascensor abriera su puerta porque no esperaba un coche aparcado en el centro comercial. Casi detuvo el juego pero su instinto pidió continuar. Finalmente el ascensor descubrió el escenario. El coche estaba a escasos metros en un acceso desierto y seguro.
Respiró profundamente sin poder evitar mirar alrededor. Pensó en acercarse algo más al coche pero sabía cual iba a ser la respuesta. Le entregó el vestido y con su piel desnuda apenas cubierta por las medias y sus elegantes zapatos, caminó intentando mantener el paso más elegante que era capaz.
Alcanzaron el coche pero él no abrió las puertas. Hizo que ella pasara entre el lateral y el monovolumen de la plaza contigua. Le indicó que ya que estaba tan pendiente de lo que había alrededor izara los brazos sobre su cabeza para poder ser bien vista; ella accedió. Estaba excitada pese al temor que bullía en su interior. El breve paseo había sido mucho más estimulante de lo que inicialmente había pensado.
- Sin mover las manos, apoya tu espalda y trasero contra la pared y separa las piernas
Ella hizo lo que se le pedía, reclinada en la sensual pose que dibujaba su silueta, contemplando como se acercaba su acompañante. Él acarició la húmeda piel de sus muslos, ascendiendo lentamente. Ella sentía como se mojaba en cada centímetro del recorrido y como sus pezones se erizaban.
Se detuvo a un suspiro de su abierto sexo, del que cayó una gota de lujuria sobre la yema de su dedo. Observó la gota y la llevó a labios de ella, que la tomó cálida y lentamente con su boca, lo mismo que el dedo. No sólo deseaba complacerle sino que le desafiaba a caer en su irresistible belleza. Él devolvió el dedo así humedecido al interior anhelante de ella y dibujó certeras caricias que la dejaron al borde del placer. Se acercó más, rozando su camiseta con el desnudo pecho de la joven, latiendo su corazón desbocado.
- Entra en el coche – dijo a su oído - Tal vez deje que demuestres que te sabes masturbar.
24 comentarios:
Hoy quería yo ir a un Centro Comercial a.. bueno quería ir pero joder Hyku, me has dado hasta miedo..uff
Besoos con los ojos como platos
Este post debería titularse "Como divertirse en el centro comercial sin gastar 1 euro" :-D
A tenerlo en cuenta ahora que parece que tendremos que recortar gastos.
Besos
Para mí que la chica estaba sin saber si se tenia que asustar o excitar. Lo malo es que lo segundo llega sin pensarlo.
Besinos comerciales
Mmmm de los relatos que no puedo despegarme ni dos segundos, dan esos mapas mentales...
Y después vienen los vidrios empañados...
Besos con sabor a lujuria
Si ese es el extracto como será la escena completa… (Belita deja de imaginar, Belita deja de imaginar, Belita deja de imaginar… Ves es que no puedo, yo ya me digo que nada de malas ideas ni perversiones, ni… Pero nada que no hay manera.
Besos completos (e inocentes).
joe...
que calor hace aquí no?
besicos
Esto ejem...no comento, siemplemente que sepas que me he pasado y que marcho...caliente.
@Karla: Ve a ese centro comercial, sin miedo y bien acompañada...
Besos como platos
@Selket: Barato y económico
Besos rebajados
@Mary: Mejor no pensar sino dejar salir el instinto
Besos que vienen y van
@Puta Desgraciada: Exacto. Y el sudor en el flequillo y el jadeo en la piel ajena...
Besos empañados
@Belita: Tal vez sea mejor dejar el resto de detalles para la imaginación.
Besos sin inocencia
@Belén: Será una subida de sofocos...
Besos acalorados
@Iraunsugue_eternia: Gracias por la visita...
Besos...refrescantes
Uuuufffffff! esto.... me voy a la cama... buenas noches.
Besos en el parking.
Juegos... dignos de mirar.
Saludos desde el agua
Y ya esta?????? Y lo que falta?????? Bsos
Hola Hyku,
Pues si, divertidos juegos para realizarlos en pleno invierno si temor a resfriarse. Más bien todo lo contrario.
Ademas seguro que la "jugadora" estaba más implicada y concentrada en el "juego" cuando menos obvias eran las instrucciones recibidas.
Eso si...Seguro que aún queda saber el desenlace del juego. Aunque espero que no fueran de rebajas...
Abrazos y saludos mirando a las camaras de seguridad del parking.
Sin lugar a dudas eres el mejor narrador erótico que he encontrado por la red. Suelo leer en el trabajo, y por eso no busco ponerme muy horny...eso sí, hoy me has matado. Me ha recorrido una mezcla de angustía y placer al mismo tiempo...me la imaginaba desnuda pero con sus tacones, paseándose por aquel lugar semi vacío, haciendo sonar cada paso...retumbando. Bufff...yo creo q tu personaje debería cobrar por ese tipo de juegos eróticos.
Genial amigo...
Pos a mi me ha dado fríiiiilloooo...
joder, no debo tener bien el body no...
Tendré que hacerme un test como los de Karla, jajaaja!!
B-e-s-o-s!
Madre del amor hermoso y del santísimo escapulario...se ha acabado el invierno?? mi madre que calor..
besos sin aire Hyku...
Después de leer esto el viernes, el fin de semana estará calentito porque me han entrado ganas de portarme muy mal.
Un placer haberte encontrado.
joder..., me ha encantado
Ummm... ¿y ahora tengo que concentrarme para hacer un ensayo?
Voy a tener que cortar la calefacción antes de leerte...¡madre mía!
Esa mezcla de temor y excitación a mi me trastoca bastante...
Besos sin seguridad
Besos desde el lado oscuro... no te digo mas.
Elegante y perverso relato.
Un placer volver a leerte.
LLegué..tarde..pero he llegado...y sin aliento me has dejado...
Besos boquiabiertos
@Xenia: Hace falta llegar a la cama?
Besos de noche
@Alvaro: Y hasta estimulantes según quien mire...
Abrazos acuáticos
@Jezabel: Lo que falta quedó al otro lado del espejo...
Besos que no falten
@Protos669: Nada de rebajas, disfrutaron de artículos y actividades exclusivas
Abrazos sin frío
@Elisa: Muchas gracias, aunque me abruma tal catalogación. No me tengo por gran narrador. Tan sólo trato de describir pequeños instantes congelados en la memoria.
Besos que no matan
@Chuspi: Pues abrígate
Besos sin cuerpo
@Susy: A veces es eterna primavera
Aires de besos
@Te susurraré: Me alegro de la inspiración para la travesura
Un placer dejarse encontrar
@Isobel: Bien que me alegro
Joder, qué besos
@Mia: Concéntrate, que te dan los sofocos..
Besos ensayados
@Eria: Luminoso lugar ese..
Nada más que besos
@Madame X: Muchas gracias
Un perverso placer
@Mery: Nunca es tarde
Alientos de besos
No hace falta pero es donde me apetecía estar...uff me vuelvo a ir... a la cama ^^
Besos de día.
@Xenia: Duro con ella!!
Besos que vuelven
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